En la escuela una niña me vio cuando me estaba queriendo comer un chocolate que no era mío, me acuso con el maestro y me regañaron, en la primaria lo que más recuerdo es el hambre, por que en aquel entonces desayunaba café y un bolillo, cuando regresaba me detuve en una tienda y quise tomar unas galletas pero tampoco tuve éxito.
A la hora del recreo unos albañiles trabajaban en la escuela y mi hermano Alfredo, que también tenía hambre, me mando a pedirles un taco el cual nos regalaron y lo comimos, no se de que era pero me supo de maravilla.
En fin de año repartían despensas en el trabajo de mi papá, lo que mas me gustaban eran las galletas, mismas que cuando lo acompañaba a su trabajo me compraba, por eso ahora soy muy galletero.