En esta ocasión no tengo mucho ánimo de escribir pero, debo decir que después de mis experiencias iniciales con el sexo, pase una época de letargo. Tristeza por la soledad en mi alma y la infancia fue relativamente sencilla.
Una vez nos fuimos a jugar con mi primo Mario, un chico desinhibido con mucho carisma y muy precoz, nos metimos a un terreno que tenía muchos tubos de cemento que se utilizan para el drenaje, nos corretearon pero no nos atraparon, ya por la tarde y antes de llegar a la casa encontramos una niña al cual le preguntamos la hora, si conocía una dirección, etc, solo pretextos para hacerle la platica y finalmente le robo un beso. Que tarde adrenalina pura, ese es mi PRIMO y yo quiero ser así.
Pero al llegar a mi casa, o sorpresa ya le estaban dando la queja a mi mama, tampoco se me olvida que a la hora de entrar a la casa se dirigió a Mario y le dijo, “hijo tu mama ya se fue” y él se despidió. A mi me fue como en feria, una tunda que recuerdo aun.